Mistos: cerillas. Ya ha venido el tío los mistos.
"El tio los mistos" era un vendedor ambulante que antiguamente recorría los pueblos con mercancías de escaso valor, como cajas de cerillas y pinzas de madera para la ropa, y que normalmente cambiaba a los del pueblo por las pieles de conejo que estos tenian pegadas para que se secasen en las paredes de los corrales y patios.
Mistos de traca: Especie de petardos que antiguamente se vendian pegados a una tira de papel y que al rascarlos contra el suelo o contra una pared producían ruido como un petardo y un gran chisporroteo. Las cuatro perras que le dá su madre los domingos se va corriendo a casa la tia Paquita y se las gasta en mistos de traca.
Otra afección de la palabra: Roto, destrozado. Venia del horno con la cazuela de barro con su arroz al horno, ha tropezado y la cazuela se le ha hecho mistos contra el suelo.